Invitaba hasta el mar con canciones tristes, no quería sufrir solo por eso gritaba para llamar la atención, quería que le vean llorar en público, no quería contar con otras personas que se le acerquen quería la soledad para el solo pero el mismo saboteaba eso…
No tenía tiempo para analizar las otras situaciones de las cuales se componen sus días, hay gente que lo extraña, el también extraña gente, pero prefiere no hablarles por miedo a que ese extrañar sea el único sentimiento que pueda sentir por ellos…
Deseoso de todo se conforma con varios segundo de nada que se unan como cadenas que llenen los días que él está solo, para no tener que mentirse al el mismo con sus alegrías sostenidas sobre aire, para no vilipendiarla en un sórdido ritual vacio lleno de movimientos que ahora no tendrían significado para el emisor, pero alegrarían a los receptores…
Volvería a pedir comienzos, pero deseoso de silencios permanecería en un rincón esperando, hasta que llegue algo que le llame la atención, ahora tan distante…
Estando tan concentrado en mi, por descuidos rece lo mas ateamente posible, y entre insultos y gracias hacia mí mismo, volvía en si y lloraba olvidándome de la cólera que sentía hacia ese acto tan humillando pero tranquilizante, con los pulmones llenos de humo e injurias para todos, y con la piel tan fría como lo que me haces sentir, decide no hablar y estaremos mirándonos de lejos, decide cantar y estaremos tan cerca como el cielo de la tierra que no se tocan solo cuando llueve, que no habrá motivos, que no habrán razones, que no habrá momentos, ni escalas, ni escusas…
Quiero darte un regalo antes de irme, serán varias sonrisas y algunas caricias, será como nunca había sido, será como nunca más volverá a ser, será como debió ser siempre y como habría tener que sido, querré cantar, querré soñar y lo hare por que será la última vez que te mire con esos ojos, te toque con esos dedos y te sueño con este espíritu…
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